Proceso mediante el cual una conducta se incrementa en frecuencia, duración o intensidad debido a que su emisión permite al organismo experimentar un cambio contingente entre un estímulo aversivo (o neutro) y uno menos aversivo o positivamente valorado. El reforzador no reside en el estímulo final de forma aislada, sino en el contraste funcional entre dos estados emocionales o ambientales consecutivos.
Características funcionales:
- La conducta es fortalecida no por un estímulo apetitivo directo, sino por el pasaje de un estado aversivo a uno neutral o positivo.
- El cambio en el valor funcional del estímulo final depende del estado inicial del organismo.
- El efecto reforzante emerge por comparación entre estímulos, no por el valor absoluto del estímulo terminal.
Ejemplo:
Una persona que experimenta ansiedad intensa antes de hablar en público, y que al terminar la exposición siente alivio y tranquilidad, puede reforzar la conducta de hablar en público no por la actividad en sí, sino por el contraste entre el malestar previo y el estado emocional posterior. Este contraste funciona como reforzador, incrementando la probabilidad de repetir la conducta.
Relación con otros conceptos:
- Se diferencia del reforzamiento negativo clásico en que no se refuerza la eliminación del estímulo aversivo, sino el cambio percibido entre estímulos consecutivos.
- Se relaciona conceptualmente con el “proceso oponente” de Solomon, pero se formula sin recurrir a hipótesis fisiológicas internas, manteniéndose en el plano de la observación funcional.
- Puede coexistir con fenómenos de contraste conductual, pero se centra en el valor relativo de los estímulos que siguen a la conducta, no en las tasas de respuesta entre condiciones alternadas.
¿Por qué es más potente?
Porque el organismo no responde solo al estímulo positivo, sino al contraste entre cómo estaba antes y cómo está ahora. Y cuanto mayor el malestar inicial, más valiosa es la mejora posterior.
Esto tiene sentido si lo piensas como un gradiente emocional:
- Pasar de un estado +5 a +7 no cambia mucho la conducta.
- Pero pasar de -5 a +1 puede generar una explosión de respuesta.
→ Aunque el valor final sea más bajo, el refuerzo es más fuerte por la diferencia.
Metáfora sencilla: como tomar agua
Beber agua cuando estás bien es agradable.
Pero beber agua cuando estás deshidratado y ardiendo de calor es deliciosa, memorable, reforzante.
→ El agua es la misma, pero el valor adquirido del estímulo cambia por el estado anterior.
→ Ese cambio aumenta su capacidad reforzante.